| ORÍGENES
Y ANTECEDENTES.
En el
año 1974, el Ayuntamiento de Losar de la Vera
arrendó unos terrenos de la finca municipal El
Robledo, al sitio de El Cincho, a la empresa Viveros
Nuboga, con sede en Majadahonda (Madrid), para la producción
y comercialización de plantas ornamentales poco
conocidas en la Vera.
Las
necesidades de promoción comercial de la empresa
y el interés del Ayuntamiento en desarrollar
sus proyectos de jardines confluyeron para que la travesía
de la carretera C-501 (EX203) de reciente urbanización,
se convirtiera, a propuesta del Ayuntamiento, en el
escaparate publicitario de las plantas ornamentales
producidas en la citada finca. La plantación
de las especies vegetales se inició en marzo
de 1975.
D. Vicente
M. Domínguez Pérez, vecino de la localidad,
se encargó del diseño y mantenimiento
de los jardines, aplicando criterios personales. El
resultado no pudo ser más afortunado. Un recorrido
por la avenida muestra el bello espectáculo de
los jardines de Losar de la Vera. Un museo de esculturas
vegetales donde se pueden observar figuras geométricas,
cabras monteses, aves, botijos, cestas, tazas, coronas
y un sin fin de detalles que no dejarán de asombrar
al visitante.
Para
que los jardines se consolidaran, el Ayuntamiento realizó
una campaña de mentalización dirigida
a los vecinos, que en un principio no valoraron los
jardines como se merecían. El resultado fue excelente
y hoy los jardines son queridos y respetados por todos.
Tras
la muerte del Sr. Vicente M. Domínguez Pérez,
se hizo cargo de los jardines su aprendiz José
Antonio Díaz Correas, que ha continuado la labor
de su antecesor con gran acierto, conservando, mejorando
y ampliando los jardines, ayudado por el operario Rafael
Berrocoso Martín.
El mantenimiento
de los jardines provoca cuantiosos gastos al Ayuntamiento,
aunque a veces el esfuerzo se ve compensado por la concesión
de cursos de Garantía Social, Formación
y Empleo, etc., subvencionados por diferentes Administraciones
Públicas, que han posibilitado la ampliación
de los jardines. Los alumnos se forman como aprendices
y ayudan a su mantenimiento.
La ampliación
de los jardines ha obligado a la modernización
de las técnicas de trabajo. Actualmente, los
recortes ya no se hacen con las tijeras como lo hacía
el Sr. Domínguez Pérez, sino por medios
mecánicos que agilizan la labor.
Los
viveros de donde salieron las plantas desaparecieron,
pero los Jardines de Losar de la Vera permanecerán
por mucho tiempo, porque constituye uno de los numerosos
atractivos turísticos de la localidad. |